La importancia que tiene la actividad de distribución minorista de combustibles líquidos derivados del petróleo ha sido destacada desde el año de 1953, con la publicación del Decreto 1054 del 20 de abril del mismo año, donde se le definió como un servicio público, característica que ha sido ratificada por la Ley 39 de 1987 y Ley 26 de 1989.

Hoy en día esta actividad se ha convertido en uno de los sectores económicos más importantes, ya que contribuye decididamente a la movilidad del país. Así mismo, a través del recaudo de impuestos que componen su estructura de precios, las Estaciones de Servicio contribuyen a las arcas del Estado y son un gran generador de empleo y sustento para miles de familias.

A través del tiempo, la distribución minorista de combustibles ha sufrido una gran transformación, pues dejo de ser un simple negocio de familia y pasó a convertirse en un establecimiento de comercio, en el cual usted no solo se comercializan combustibles líquidos y energéticos, sino también se desarrollan otras actividades como el mantenimiento al automóvil, compra de seguros, recargas de celulares, restaurante, supermercado, entre otras. Esta situación ha generado un cambio profundo en su reglamentación en los últimos años, tanto en la parte técnica como en materia ambiental.

Es por la misma esencia de lo que representa la distribución minorista de combustibles que se hace necesario que todos nuestros afiliados y sus usuarios conozcan la compleja normatividad que la regula, pues con ello se asegura una mejor prestación del servicio y su posicionamiento como uno de los sectores económicos más importante del país.

 

 

Compartir en:

Submit to DeliciousSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn